ORO ARCANO O NI UNA NOCHE SIN POESÍA

Me viene pronta me está insistiendo no le importa que le diga que me da algo de pereza se acerca quiere brotar de la boca su ojo de la historia me quedo callada le repito que me cuesta  el pan encima de esa mesa me dice deja hablar a la lengua no es tu lengua también tiene revelaciones para ti

Me retrotraigo a una hoguera que no me despeinó y entonces no quise  bailarla.
Allí alcé la copa  puse la bandeja
No mucho no tenía fuerza
Me puso una pulsera en la cadera
Ni siquiera entiende hubo cuchillos
Se dejó a los animales fuera que también tuvieron su cena
Una rueca tejía espaldas atrás su propio hilo mientras yo dejaba que me tragara la no luna del bosque
Tenía de todo ese bosque
el conxuro el rayo la pradera
el musgo la flor el búho
su puerta su río su sirena
el búho se sentaba en su cola azul de hierba
Me dejé suceder como los ríos se traen y se llevan
No, dejé que me sucediera y esa fue la única gota de sangre
la espina inquieta
Nomás
Una punzada pequeña
Un techo en un grito
Nada que reclamar
Me quedé mirando de piernas abiertas
Las cerré sin vergüenza
Miré el tiempo nuevo como si nuevo no fuera y  con cierta tristeza sin ningún fuego fatuo en aquellas paredes de piedra
Nada de tu verbo en ninguna ballena
cantaban allí en el océano del centro de la tierra daban a los árboles su luz
Se prefirió blasfemar de las piedras
Desfilaron mis sombras nadie se quedó con ellas
Me ceñí a la época
Dormí en la ribera
El agua me mojaba sin que yo lo supiera
Crucé las piernas sentada en semejante estrella
no hablabas tú
doña y cierva
alpargata del monte del cielo que navega por la tierra
Ay qué bello era contemplar la superficie del agua con el sol en ella el sol de su boca qué bello era
por fugaz solté la única mano
que llevaba abierta
ahora está inquietándome esa rueca
te digo que no alcanzo la cima de esta sierra y que me vuelve la tristeza de traer mi vino y tirar la cosecha
Altísimo tablero cristalina prueba
ventana abierta en  trenes de paz y sombra
olvidada al clic la luz esa
traída por ti cuando te convenga
sólo por nombrarla ahora marquesa.

Pendiente del hilo que me susurrabas confieso no lo toqué ni con la punta del dedo ahora me pides la cuenta y al tirar de la lengua más y más espejos ruedan y pareciera no hubiera pérdida ni planetas capaces de borrar la noche aquella por qué se escapa venga entonces a mí su luz  no es la noche es su significado su mentira su potencia lo que te desvela y se esconde detrás de la rueca no aún no se entrega

Abres la boca sola y cuando quieres
me pides lengua no es tu lengua dices
revelaciones  te encuentran cuando  besas

Son asuntos del aire algunas vivencias

Su oro se destila en tierra negra

Es de aquí y de allí si lo observas

Es del origen del eterno retorno su pureza

Es  palabra y su cauce de la  materia

Su capricho sagrado de mirar como quiera

Es el Venero a la alegría la justa remisión de la tristeza
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nuria herrera/inédito

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