Flores azules
casi marrones para los nudos del tiempo.
Al menos Flores donde se recuperan los dones,
al menos se recuperan.
Todo va sin pausa en la dirección justa.
No digo nombres de políticos,
no nombro hechos que nos hierven,
cada uno trabaja en su parcela del cambio.
Creo en los que se duelen.
Ojos de huracán triturando la mentira,
sin dormir, en camas de familia, demasiadas noches.
Ellos
sí tienen el mérito que se requiere para nombrarlos.
Te los encuentras por la calle y sus manos, a pesar, aman.
Regalan, porque saben, su abrazo.
Sólo el más fuerte puede no hacer daño.
Perdono los que amiserian su vida a sangre ajena y plazos.
Nunca reirán en totalidad.
Hay que echarlos.
Reclutad a mano tendida esos robots en la franja del alba!
Zumos de frutas frescas en el pecho del alienado!
Confetti y madreselvas en la curva que no esperan!
Picassear el patrón de sus chaquetas!
A los malos,
estrategia estrategia estrategia!
No hagan la guerra hermanos!
No, si quieren vencerla.
Por el dominio del verbo
que activa dominós de payasos
los pies, comenzarán a dar pasos.
Será domingo cuando se acaben los bandos
y la especulación poética
la raza de la realidad que ahora soñamos.
Del blog Los lunes en la luna, 2013